Paso a paso
Define qué tipos de correo recibes y cómo deben ordenarse/priorizarse (categorías, urgencia, respuestas estándar).
Prompt de ejemploQuiero automatizar mi bandeja de correo con IA. Ayúdame a definir un sistema: ¿qué categorías de correo recibo normalmente (p. ej. consultas, facturas, newsletters, soporte)? Sugiere 5–7 etiquetas útiles, reglas de priorización y para qué tipos tiene sentido un borrador de respuesta automático. Mi contexto: [profesión/sector].
Redacta plantillas de respuesta reutilizables en tu tono personal para los tipos de correo más frecuentes.
Prompt de ejemploCrea plantillas de respuesta de correo reutilizables en mi tono ([amable-profesional/cercano/formal]) para estos casos frecuentes: [p. ej. solicitud de cita, pedir presupuesto, rechazo, pregunta de seguimiento]. Cada plantilla con marcadores para detalles individuales, educada y concisa.
Crea una automatización que lea los correos nuevos, los clasifique con IA, aplique la etiqueta correcta y cree un borrador de respuesta.
Prompt de ejemploGuíame paso a paso para crear una automatización en Zapier: el desencadenante es un correo nuevo en [Gmail/Outlook]. Un paso de IA debe asignar el correo a una de mis categorías [categorías], poner la etiqueta correspondiente y, para los tipos previstos, crear un borrador de respuesta a partir de mi plantilla. ¿Qué pasos, apps y campos necesito?
Opcional: representa flujos más complejos (guardar adjuntos, crear tareas, reenvíos) de forma visual en Make.
Prompt de ejemploQuiero ampliar mi flujo de correo en Make: para correos de la categoría [p. ej. factura] el adjunto debe guardarse automáticamente en [carpeta en la nube] y crearse una tarea en [herramienta]; para [categoría] un reenvío a [persona]. Describe el escenario con los módulos y filtros necesarios.
Preguntas frecuentes
¿Es viable sin conocimientos técnicos?
Sí. Herramientas como Zapier o Make funcionan por bloques, y la IA te describe la configuración paso a paso. Empieza con un flujo sencillo.
¿Envía la IA correos automáticamente?
Normalmente solo crea borradores que revisas antes de enviar. Así mantienes el control sobre lo que sale.
¿Y la protección de datos?
Trata con cuidado el contenido confidencial y comprueba cómo gestionan los proveedores tus datos. Con correos delicados conviene la prudencia.